❥•°La ley del mínimo esfuerzo y las relaciones❀°•
Últimamente siento que vivimos en la era de la ley del mínimo esfuerzo. Todo el mundo habla de su paz mental, de su tranquilidad, de sus límites, y aunque eso está bien y es necesario, siento que lo estamos llevando a un extremo donde se ha convertido en una excusa para no esforzarse por nada ni por nadie. Nos estamos volviendo súper individualistas, hasta el punto en que incluso las relaciones se están viendo afectadas. Parece que mientras tú estés cómodo y tranquilo todo vale, aunque eso implique descuidar a la persona que tienes al lado. Y ahí es donde algo empieza a romperse, porque una relación no puede sobrevivir solo con comodidad, también necesita intención y esfuerzo.
No puede ser que tantas chicas (yo hablo desde esta perspectiva porque primero, soy chica, segundo me relaciono más con chicas) tengan el mismo problema: pedir algo tan simple como un detalle, un gesto o un plan, y recibir como respuesta un “es que no me sale o apetece” o “es que no soy así”. A mí tampoco me salen muchas cosas lol. No me sale ir a clase tan pronto, no me sale trabajar cuando estoy cansada, no me salen mil responsabilidades que tengo en mi vida, pero las hago porque son importantes. Porque hay una diferencia entre lo que te apetece y lo que decides hacer por responsabilidad, por cariño o por compromiso. No estamos hablando de cosas imposibles, como irte a Japón o hacer algo súper caro. Estamos hablando de lo mínimo: pensar en la otra persona, tener iniciativa, hacer algo que sabes que le va a hacer ilusión (como leer lo que escribe en su blog o los detalles que dice)...
Porque entonces, si no haces ese tipo de cosas, ¿qué diferencia a tu pareja del resto de personas? Si la tratas igual que a cualquier otra chica de tu entorno y la única diferencia son los besos o el sexo, entonces no la estás tratando como alguien especial. Una pareja no es solo alguien con quien tienes intimidad física, es alguien a quien decides cuidar de una forma diferente, alguien a quien decides priorizar emocionalmente. Los detalles no son lo único importante en una relación, pero son una forma muy clara de demostrar que esa persona ocupa un lugar distinto en tu vida. Son una forma de decir “pienso en ti”, “me importas”, “quiero verte feliz”.
Yo personalmente, cuando veo que algo le hace ilusión a mi pareja, aunque a mí no me nazca de forma natural o aunque me dé pereza, lo hago igualmente. No porque me obligue, sino porque me importa. Porque verle feliz también me hace feliz. Porque cuando quieres a alguien, su ilusión se convierte en algo importante para ti. Por eso no entiendo cómo alguien puede saber que un gesto va a hacer feliz a su pareja y aun así decidir no hacerlo simplemente porque “no le sale”. No se trata de personalidad, se trata de intención. El esfuerzo es una decisión, no un rasgo con el que naces o no.
También está esa frialdad que se está normalizando, esa forma de tratar a tu pareja como si fuera algo secundario. No tiene sentido que estés con tu pareja y estés más pendiente del móvil, de tus amigos o de cualquier otra cosa que de ella, sobre todo cuando es el único momento que tenéis juntos. Tampoco tiene sentido desaparecer durante horas sin decir nada, cuando enviar un mensaje son lit 2 segundos. No se trata de controlar ni de exigir atención constante, se trata de dar seguridad. Se trata de que la otra persona sienta que está presente en tu vida, que no es algo que existe solo cuando te conviene.
Al final, una relación no se construye solo con sentimientos, se construye con acciones. Es fácil decir que quieres a alguien, pero lo que realmente define ese amor es cómo actúas, cómo cuidas, cómo te esfuerzas. Porque el esfuerzo es lo que convierte a alguien en especial, es lo que marca la diferencia entre alguien que simplemente está en tu vida y alguien que realmente tiene un lugar importante en ella. Y últimamente, parece que mucha gente quiere los beneficios de una relación, pero sin asumir el esfuerzo que implica mantenerla viva. Si no estás dispuesto a esforzarte, no empieces nada ni hayas gastar tiempo, esfuerzo y amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario