𐙚 El precio de la perfección: Black Swan y Nietzsche𐙚
En esta entrada voy a hablaros sobre el superhombre según Nietzsche y cómo se refleja en la película Black Swan (de mis favs)<3.
Para Nietzsche, la famosa “Muerte de Dios” significa que la fe ya no tiene sentido para la gente. Antes muchos valores dependían de creer en Dios y en un premio después de la muerte (el cielo y la vida eterna allí). Cuando esos valores desaparecen, todo pierde sentido y entramos en lo que él llama nihilismo: sentimos que nada tiene valor y que la cultura y la sociedad están en decadencia.
Nietzsche divide el nihilismo en tres etapas, que muestran cómo puede evolucionar el espíritu hacia el superhombre. La primera es el nihilismo pasivo o negativo. Aquí el hombre es débil, pesimista y acepta todo lo que le imponen sin cuestionarlo. Nietzsche lo llama “el camello”, porque carga con todo el peso del mundo y no se rebela.
La segunda etapa es el nihilismo reactivo, representado por el león. El león empieza a rebelarse, critica y destruye los valores antiguos, pero todavía lo hace desde el resentimiento y la venganza. Ya no es pasivo, pero tampoco crea algo nuevo: su energía se centra en destruir, no en afirmarse a sí mismo.
La última etapa es el nihilismo activo o positivo, donde el león deja atrás el resentimiento y aparece el niño, que simboliza al superhombre. El niño crea nuevos valores, disfruta de la vida y se afirma sin depender de lo que la sociedad le dice. Aquí la voluntad de poder se transforma en creatividad y autoafirmación, y la persona puede superar la nada que deja el nihilismo.
El superhombre no es solo alguien que rompe las normas o destruye los valores antiguos. Es alguien que afirma la vida y crea su propio sentido. No elimina el dolor, lo usa como fuerza para crecer. En un mundo sin valores absolutos, es capaz de generar los suyos propios y vivir según ellos.
En Black Swan, Nina refleja estas ideas. Al principio es el camello: sigue las normas de la compañía de ballet, reprime sus deseos y su personalidad, y hace todo lo que le dicen sin cuestionarlo (sobretodo lo que le dice su madre). Después se convierte en león: rompe reglas, lucha por encarnar al cisne negro y prueba hasta dónde puede llegar, pero su rebeldía viene mezclada con miedo, obsesión y resentimiento. Su voluntad de poder está ahí, pero la usa para destruirse a sí misma y a los demás, en lugar de crear algo nuevo.
Al final, Nina nunca llega a ser el niño, es decir, nunca alcanza el superhombre. Su obsesión por la perfección y el control no le permite afirmarse ni crear nuevos valores, termina autodestruyéndose. La película enseña cómo, cuando la voluntad de poder se ejerce desde la obsesión y el dolor, la evolución hacia el superhombre puede fracasar. Nietzsche recuerda que enfrentarse al nihilismo sin superar el resentimiento puede ser peligroso y destructivo.
.gif)
No hay comentarios:
Publicar un comentario