˚˖𓍢ִ໋❀La opresión femenina en “Las vírgenes suicidas”˚˖𓍢ִ໋❀
A lo largo de este texto voy a hablar de Las vírgenes suicidas y de cómo refleja lo que decía Simone de Beauvoir sobre la vida de las mujeres en la sociedad patriarcal. La idea es ver cómo estas chicas no pueden ser realmente libres y autónomas porque las expectativas sociales las limitan, conectando esto con la teoría de Hegel del amo y el esclavo.
Dirigida por Sofia Coppola en 1999, la peli cuenta la historia de las cinco hermanas Lisbon, adolescentes que viven en un barrio conservador de Estados Unidos durante los años 70. El relato se ve desde los ojos de un grupo de chicos que las ven y espían todo el tiempo, hipnotizados y algo asustados. Con padres súper estrictos y una sexualidad muy reprimida, las expectativas sobre cómo deben comportarse son imposibles de cumplir, así se van aislando poco a poco hasta que cada una termina suicidándose. Esta mezcla de drama y coming-of-age enseña cómo la familia puede limitar mucho su libertad.
En primer lugar, Beauvoir piensa que no se nace mujer, se llega a serlo. La “femininidad” que se espera no es algo natural, es un conjunto de comportamientos y roles que la sociedad impone. En la película se ve muy muy claro: las Lisbon deberían ser pasivas, dependientes, centradas en la familia y en la casa, lo que les quita espacio para ser ellas mismas al enseñarles desde pequeñas a aceptar su posición y no a decidir.
La filósofa también explica que, históricamente, se ha creado la mujer como “la Otra”. Aquí entra la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel: un sujeto solo se reconoce como tal a través del reconocimiento de otro. En la sociedad patriarcal, los hombres se consideran “El Mismo”, el sujeto autónomo, mientras ellas quedan relegadas y siempre definidas en relación a ellos. En la peli, los chicos narran y observan, pero las hermanas no tienen control real sobre su historia (ojalá hicieran otra desde su punto de vista). Son “las Otras” dentro de un mundo donde solo importa la perspectiva masculina.
Esto conecta con el concepto de “sujeto situado”. Nuestras decisiones se toman dentro de un marco cultural, social e histórico que condiciona la libertad. Las protagonistas están atrapadas en un entorno donde no pueden expresar su sexualidad y la educación es limitada. Teóricamente podrían ser libres, pero su situación no les deja, no es su biología lo que las limita, sino las normas y tradiciones del entorno que las rodea.
Desde pequeñas aprenden a aceptar la pasividad mientras los hombres toman decisiones sobre sus vidas y controlan su futuro. Esto les genera sufrimiento psicológico, aislamiento y falta de autonomía, dejando claro que la opresión es socialmente impuesta. Además, la falta de reconocimiento mutuo mantiene la jerarquía patriarcal: los hombres necesitan de las mujeres para legitimarse, pero ellas internalizan su rol subordinado. Como en Hegel, el amo necesita al esclavo para definirse, pero el esclavo no exige liberación porque ha interiorizado su dependencia.
Así, las hermanas Lisbon quedan atrapadas en un sistema que les niega la posibilidad de ser sujetos plenos. Desde la perspectiva de las chicas, el suicidio se puede interpretar como un último gesto de control, lo único que han decidido ellas mismas sobre su vida. Al hacerlo, escapan del rol impuesto y ejercen por última vez su libertad. No es una emancipación completa, pero sí un gesto extremo que prueba los límites de la libertad femenina en un sistema opresivo. Sin oportunidades reales ni reconocimiento, las mujeres no pueden desarrollarse plenamente.
En conclusión, la película recuerda que la autonomía no depende solo de la voluntad individual, sino de un cambio profundo que incluya oportunidades económicas, educación igualitaria y control sobre la maternidad. Las vírgenes suicidas es un ejemplo muy claro de cómo la opresión limita la libertad: las chicas se quedan en roles que no han elegido y su final refleja la necesidad de cambios para que puedan ser reconocidas como sujetos plenos.

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